Cómo trabajamos
Los textos de esta web los redacta una inteligencia artificial. Esto es exactamente lo que hace, lo que comprueba y lo que no.
Sí, lo escribe una IA
Las historias de la web las redacta un modelo de lenguaje a partir de fuentes enlazadas, y se publican sin que una persona las revise antes, salvo las que el sistema aparta por dudosas. Lo decimos en cada página. El boletín es distinto: lo comprueba un verificador con acceso a internet y lo aprueba una persona antes de cada envío.
El proceso
- Vigilar. Un sistema propio sigue a diario decenas de fuentes: los blogs de los laboratorios, publicaciones científicas, repositorios de código, medios especializados y boletines.
- Agrupar. Todo lo que cuenta el mismo acontecimiento se reúne en una sola historia. Diez titulares sobre lo mismo son una página, no diez.
- Decidir. Cada historia recibe una nota de importancia para alguien que no trabaja en IA. Por debajo de un umbral, no se publica. Si solo la cuenta una fuente y no es la oficial, se espera a que llegue otra; si no llega en 48 horas, se descarta. Hay un máximo de 8 historias al día y ningún mínimo.
- Redactar. El modelo escribe solo con lo que dicen las fuentes y marca de dónde sale cada afirmación: son los números pequeños que ves junto a las frases.
- Controlar. Antes de publicar, un programa comprueba que cada cifra y cada nombre propio del texto aparecen en las fuentes, que los enlaces funcionan y que no hay lenguaje exagerado. Después, una segunda lectura del modelo busca afirmaciones que las fuentes no sostienen.
- Apartar lo dudoso. Si algo falla o la confianza es baja, la historia no se publica: queda a la espera de que la revise una persona.
Qué significan las etiquetas
- Confirmado Lo dice la fuente oficial sobre un hecho propio, o lo cuentan dos fuentes independientes.
- Según la fuente Lo afirma una sola parte. Aquí entran las cifras que una empresa da sobre su propio producto: son suyas hasta que alguien independiente las compruebe.
- Sin confirmar Rumor, filtración o dato que las fuentes no aclaran.
Las fuentes
Enlazamos siempre el original y lo preferimos a cualquier resumen de terceros. No copiamos textos: contamos los hechos con nuestras palabras y te mandamos a la fuente. No usamos las imágenes de otros medios; las ilustraciones de las historias son tarjetas tipográficas propias.
Historias que se actualizan
Cuando hay novedades sobre algo ya publicado, se reescribe la misma página y se anota el cambio en su cronología, con fecha y hora. La dirección no cambia.
Correcciones
Un sistema automático se equivoca. Si ves un error, escribe a [email protected]. Lo corregimos en la misma página y dejamos constancia del cambio en la cronología de la historia: no borramos el rastro.
Otros idiomas
Las historias se escriben y se comprueban en español. Algunas se traducen después, de forma automática, a otros idiomas. La traducción no es otra noticia: comparte con la original las fuentes, las fechas y lo que está confirmado o solo atribuido, que no pasan por el traductor. Un programa comprueba que la traducción conserva los mismos hechos, cifras, nombres y citas de fuente; si no, ese idioma no se publica. Ninguna traducción la revisa una persona. Si el original se corrige, la traducción se retira hasta rehacerla.
Lo que este sistema no hace
- No llama a nadie ni contrasta con fuentes propias: trabaja con lo publicado.
- No puede saber si una fuente miente. Por eso atribuye: «según la empresa».
- No opina sobre personas ni hace predicciones.